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miércoles, 19 de noviembre de 2014

La ola del experimento hola




Hace tiempo que a la idea de los abrazos gratis se añadió el experimento hola. Ahora Nescafé Italia -la publicidad siempre tan despierta- aprovecha la idea popular para demostrar y mostrar que lo que decimos no es sólo lo que pronunciamos. Los saludos deben tener un motivo como cualquiera de las expresiones y sobre todo, acompañarse de una actitud coherente. No basta con saludar amablemente si no se demuestra la amabilidad. Las palabras pueden mostrar, pero los actos consiguen demostrar.
Por cierto, recordad que en italiano "ciao" es hola; adiós se dice "arrivederci", no chao como en español.
Visto en Vecindad gráfica.

martes, 8 de mayo de 2012

La lectura sonora: bibliotecas que no callan. V Jornadas provinciales de bibliotecas escolares de Córdoba

Recién terminados los Encuentros de bibliotecas escolares de Córdoba, de los que hablaré en otro momento, hemos celebrado las V Jornadas provinciales de bibliotecas escolares de Córdoba en este caso bajo el tema monográfico LA LECTURA SONORA: BIBLIOTECAS QUE NO CALLAN. Si el año pasado las dedicamos al libro como objeto, este año queríamos dedicarlas a la oralidad y cómo convive y ayuda a la lectura en sus múltiples facetas.
El modelo de organización dentro del limitado tiempo de que disponemos fue idéntico al del año pasado y que di en llamar modelo sandwich porque se basa en dos conferencias -una inicial y otra final- con un buen relleno en medio de varios talleres totalmente prácticos. También el año pasado establecimos la costumbre de realizarlas en una tarde y una mañana de días diferentes porque así se podía disponer de un poco más de tiempo y también de un poco más de productividad por el descanso entre sesiones.


La primera conferencia corrió a cargo de Manuel Pedraz, presentador y director de Historias de papel de Radio Nacional de España en Sevilla y Premio nacional de fomento de la lectura en 2009, que nos habló de la importancia de los medios de comunicación en el fomento de la lectura. Manuel recordó hitos de su trayectoria profesional y abogó particularmente por el trabajo en la radio y por su defensa, especialmente de la humildes radios municipales muchas de las cuales nutren el panorama cultural de la población. Como recordó, hoy en día tenemos infinitas facilidades para tener nuestra propia radio escolar o participar en radios cercanas, oportunidad que no debemos desaprovechar. Se sumó a nuestro manifiesto en defensa de las bibliotecas escolares de los centros públicos de Andalucía leyendo un párrafo y confesó que en el jurado del Ministerio de Cultura del que forma parte para premiar el fomento de la lectura, había propuesto justamente que se concediera el premio a las maestras y maestros de las bibliotecas escolares, un detalle que demuestra la importancia que le otorga a su labor en la cultura escrita.
La conferencia final estuvo a cargo de Daniel González Manjón, profesor de Psicología de la Universidad de Cádiz  y especialista en el tratamiento de las dificultades de aprendizaje, especialmente de la lectura. Daniel partió del esquema tradicional del proceso de comprensión lectora, que va desde los componentes subléxicos a los textuales para reivindicar la complejidad inadvertida de un proceso que al automatizar damos por sencillo. Con una gracia y un dominio de la chispa comunicativa inigualable -y aunque suene a tópico- muy gaditana, convenció y conmovió al auditorio de esa dificultad nada despreciable con ejemplos sencillos que todos han podido vivir en algún momento y que interrelacionan la lengua escrita y la lengua oral.
Los talleres aumentaron en este caso a seis a pesar de que los asistentes como en la ocasión anterior sólo podían asistir a dos de ellos ya que se celebraban simultáneamente. Todos los años estos talleres no sólo son muy bien valorados por su practicidad -pretenden enseñar al bibliotecario escolar acciones que puede inmediatamente iniciar en su biblioteca- sino que son objeto de protestas por tener que ser elegidos: lo sentimos, pero es imposible hacerlo de otra forma con el tiempo y circunstancias de que disponemos.
Raquel Toledo, escritora y directora, se encargó del taller del teatro; Purificación Mayorgas, animadora sociocultural y actriz, realizó el taller de cuentacuentos; Antonio Rodríguez, de la Escuela de Lectura de Madrid, se ocupó del taller de personas libro; Maite Baena, profesora del IES Averroes, impartió el taller de podcast; Albano García, profesor del Conservatorio superior de música Rafael Orozco animó el taller de cuento musicado y yo mismo, impartí el taller de lectura expresiva. Siento no poder explicar mucho de los talleres si no fuera del mío -me referiré a él en otra entrada- porque no pude asistir a ellos, pero sí sé por las valoraciones, que pasamos un rato estupendo en todos y que de todos pueden sacarse buenas ideas para que la biblioteca no sea siempre la eterna bella silente, sino una voz puesta en lo más alto de la cumbre del mundo: la lectura.

sábado, 3 de noviembre de 2007

De alumno a juglar

Una de las actividades antiguas que se han perdido es el aprendizaje de textos literarios de memoria. La pérdida no es fortuita puesto que la forma en que se hacía no daba gran valor a una actividad tal.
En el programa de oralizaciones y expresividad que me propongo, sin embargo, el aprendizaje y recitado de memoria tiene una función fundamental y el alumnado debe conocerla porque de lo contrario creerá que no tiene sentido y tenderá a desmotivarse.
Hasta ahora habían hecho narraciones orales con sus propias palabras, incluso versionando las historias. Se trataba de memorizar el contenido y comenzar a trabajar la expresión oral pública. En la siguiente actividad van a memorizar un romance y lo recitarán en público. Para plantear esta actividad hay que dejar claros los siguientes aspectos:
1) Objetivos que se persiguen.
En principio, a pesar de que la mayoría de los exámenes de todas las asignaturas suelen basarse en la memoria, es necesario también fortalecerla a través de ejercicios de perfección (el poema debe recitarse con total fidelidad), cuya huella durará toda la vida (estos poemas suelen aflorar en el recuerdo muchísimos años después).
En segundo lugar, puesto que vamos a trabajar la métrica, rima, ritmo (es el contenido siguiente a estas actividades), es necesario también percibir estos fenómenos de manera repetida con objeto de que deje estructuras rítmicas en nuestro cerebro. Nuestro objetivo es que estas estructuras puedan reproducirse después de ser memorizadas y el alumno escriba textos versificados, que incorporaremos al portafolio de escritura en el que hasta ahora solo había prosa.
En tercer lugar, la actividad supone un paso más dentro del proceso de aprendizaje de la expresión oral en público, por cuanto tendrán que recitar de manera natural sin dejar percibir que el texto se está memorizando.
2) Requisitos que hay que cumplir.
Les he pedido que fuera un romance viejo. Acabamos de estudiar la Edad Media y además, los romances son la forma para un hablante español más accesible para percibir ritmo, metro y rima. El romance lo buscan ellos, no puede coincidir con ningún compañero y tiene que contar con mi aprobación. No nos detenemos en otros aspectos porque se tratarán más adelante en otras secuencias sobre lectura expresiva.
3) Cómo se va a evaluar.
En las pruebas prácticas que consisten en hacer algo, el alumnado piensa que por el solo hecho de hacerlo debe ser evaluado positivamente. Naturalmente, no es un razonamiento aceptable, pero puesto que existe, hay que protegerse contra él y dejar clara cómo se va a realizar la evaluación.
La actividad debe suponer un reto, o mejor dicho, varios retos, alguno de los cuales si no se cumplen pueden acarrear el suspenso. (Hay que tener en cuenta que mis alumnos acumulan muchísimas notas sobre actividades de todos tipo que suponen puntos que se van sumando, de modo que junto a la nota que pueda ser suspenso, se tiene al menos la tranquilidad de que son puntos que suman también). En este caso nos hemos planteado los siguientes:
- No interrumpir la recitación: es muy frecuente pararse, lamentarse del olvido, hacer gestos de desagrado... que rompen la magia de toda recitación pública. No se trata de repetir simplemente el texto de memoria, hay que aprender a "actuar" en público.
Para ayudar a superar problemas circunstanciales de memoria o de inseguridad, cada alumno tendrá un apuntador que él debe elegir y que le ayudará a aprenderlo y recitarlo. Ya saben lo que es un apuntador, cómo actúa y lo que significa "dar pie".
- Naturalidad: deben recitar muy despacio, cambiando el ritmo y dosificando las pausas (algunas actividades al respecto hemos hecho, pero en adelante tendremos que profundizar). No debe evidenciarse que están memorizando, deben dirigirse al público y procurar todo el protagonismo para la historia que narran.
- Perceptibilidad: recitarán en su variedad dialectal (todos son andaluces, salvo una valenciana) pero de cualquier forma deben asegurarse de que el texto se comprende pronunciando adecuadamente evitando el exceso de relajación articulatoria propio de la lengua oral informal.
Antes de comenzar las recitaciones individuales, hemos realizado alguna actividad preparatoria en común (ejercicios de ritmo y de lentitud) y hemos aclarado algunos principios fundamentales de la lectura pública (naturalidad, entonación y pausas). El último día lo pasamos estupendamente con las recitaciones en grupo, sobre todo con los errores -y los aplausos cuando por fin salió bien-, ¡con lo que habían sufrido los pobres con el examen de Literatura medieval el día anterior!.

viernes, 19 de octubre de 2007

Las personas libro

Una de las conclusiones a la que llegué hace tiempo en el fomento de la lectura, deriva de un artículo que leí no sobre literatura, ni sobre lectura, sino sobre alfabetización científica. Siento no poder traer la referencia al hilo porque me costaría encontrarla, pero no puedo olvidar aquella respuesta a cómo despertar en los niños la curiosidad científica, y la respuesta era: no interrumpiéndola. Y de la misma forma que se interrumpe esa curiosidad innata de la infancia, también se interrumpe ese júbilo por la literatura contada, por las primeras historias, las primeras letras.
Partiendo de esa idea, esbocé una serie de actividades en torno al hecho de que el modelo de fomento de la lectura es básicamente siempre el mismo y que ese modelo es el de la enseñanza infantil, ni siquiera la de primaria, la infantil. Lo demás es adaptar a la edad de los niños -que pueden tener 16, 20 ó 60 años- la forma de las actividades.
Una de las formas privilegiadas de la edad infantil es la literatura oral, o la oralización de la literatura, en este caso no hay que andar con purismos terminológicos. Y puesto en faena, estoy precisamente ahora trabajando la oralización literaria en 3º de ESO. La suerte es que la literatura medieval se presta como inicio, ella misma es oralidad casi pura y los ejemplos constituyen un género muy utilizado como literatura de formación infantil y juvenil en todos los tiempos. Por turnos han salido a contar un ejemplo de El Conde Lucanor, además han actuado de críticos de sus compañeros. Por supuesto, yo he tenido que ser el primero. Después me he limitado a actuar de moderador. Ha habido escenas de todos los gustos: soltura, nervios, ¡llantos!, risas, y muchas historias con su moraleja y todo, claro. Me ha sorprendido cómo han ido mejorando no ya en las oralizaciones, sino en el sentido crítico respecto de sus compañeros y de sí mismos.
Todavía nos queda mucho por hacer, pero el comienzo es sin duda prometedor. Tienen que prepararse mejor porque saben que finalmente tendrán que contar cuentos a los niños de infantil del colegio de al lado y también tendrán que actuar en el recital de poesía coral del Aula de Poesía. Aunque alguno tiene mucho miedo, otras están ya entusiasmadas.
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