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miércoles, 29 de julio de 2009

Tokio blues: Murakami plagia a Murakami

Todos los escritores tienen su estilo, sus obsesiones. Murakami no, Murakami se plagia en esta novela a sí mismo directamente. No es ya un estilo, una obsesión lo que encontramos en Tokio blues -que también puede verse en otras obras suyas, como en Al sur de la frontera, al oeste del sol-, sino una repetición recompuesta, corregida y aumentada del libro de cuentos Sauce ciego, mujer dormida.
Para mí, que leí los libros en este orden (libro de cuentos, novela) fue una sorpresa poco agradable, que más que valorar como un detalle de creatividad, me dejó tedio de aburrimiento. La culpa fue mía porque leí las dos obras seguidas y además me salté la introducción del propio autor, que juzgué previamente como superflua, donde justamente él mismo anunciaba que había tomado cuentos de su libro y los había metido en la novela.
La introducción de los cuentos no se hace como lo haría Cervantes o Irving, conservando su independencia, ni como lo haría Galdós, dando nueva perspectiva a los mismos personajes en distintas novelas. No, qué va, se trata simplemente de que en algunas partes de la novela aparecen fragmentos seguidos que son cuentos copiados literalmente con algún cambio menor si acaso. Murakami se preocupa de que la inserción resulte natural mencionando algún personaje del cuento más adelante en la trama de la novela, como para diluir la mezcla, pero para quien los detecta no pasa de ser un remiendo que suspende por un momento la credulidad del lector poniendo en primer plano la técnica del escritor, que no parece demasiado cuidada, por otra parte.
La técnica, sin embargo, no es nueva: se trata de una forma de creación muy antigua que podíamos entroncar directamente con la literatura popular y tradicional. Técnicas de este tipo encontramos en El Lazarillo, por poner un caso, o en El Libro de Buen Amor y me llevan a abundar en una conclusión que he extraido sobre este autor: Murakami es esencialmente un buen narrador tradicional, pero no un buen escritor. Aclararé antes de nada que no considero una virtud -la de escritor- superior a otra -la de narrador-, sino que para mí constituyen dos virtudes necesarias para la excelencia narrativa que generalmente no están presentes en todos los autores en la misma proporción.
Creo que esta habilidad narrativa popular de Murakami es la esencia de su éxito. Cuenta las cosas estupendamente, nada más (y nada menos), aunque no es un escritor deslumbrante. Ciertamente, hay escritores deslumbrantes, como Muñoz Molina capaces de aburrir a una hiena. Escriben bien, demasiado bien, pero no tienen talento narrativo (popular). Murakami escribe aceptablemente (dentro de lo que yo puedo apreciar dado que no lo leo en japonés original precisamente), pero sabe contar las historias tremendamente bien; hipnotiza con su lengua escrita a pesar de que delata una sabiduría oral completa. Muchas historias están insertadas en los diálogos, y su narrador preferido es el de primera persona, así que no es arriesgado decir que estamos ante un narrador que ha sabido escribir en el tránsito del siglo XX al XXI utilizando las técnicas de la narración tradicional oral.
Claro que es de agradecer que sea mejor narrador que escritor, porque los magníficos escritores aburridísimos ya pueblan en exceso el parnaso y necesitamos equilibrar este arte de las historias recordando que narrar es narrar, no sólo escribir, no sólo palabras, y desde luego no es lírica, ni ensayo, es narración narración, a pesar de que no renuncie a reflexiones sobre la vida y la muerte y a melancolía, belleza, nostalgia y emociones.
Otra de las pruebas que defienden a Murakami como narrador popular y oral es la ausencia de técnicas modernas de esas que llamamos vanguardistas o experimentales. Las historias surgen en su narración como siempre han surgido, como pueden encontrarse en los más antiguos poemas épicos, leyendas o romances. Si acaso un flash back siempre para convertir la narración en una profundización oral de la historia. Mucha gente ignora que las narraciones orales que solemos contar -por ejemplo, las anécdotas- solemos comenzarlas por el final, así que Murakami no usa el flash back o las alteraciones temporales en general como un recurso moderno o arriesgado, sino como una forma más de narración oral.
Por supuesto, Murakami no sólo se plagia -se repite literalmente- sino que tiene sus obsesiones -repite variaciones del mismo tema- : la comida, el diálogo abundante, el sexo, la música clásica clásica y clásica pop-rock -el título de Tokio blues es Norwegian wood, título de una canción de los Beatles-. Y sobre todo, sobre todo, sobre todo: la soledad, la inmensa y radical soledad de sus personajes, siempre fuera del común denominador del resto de la humanidad, siempre al borde del suicidio, en el suicidio, en el aislamiento, en la búsqueda de otra solitaria alma gemela. El mundo se ve como desde fuera, los personajes no acaban de meterse en él, no acaban de comprender la vida convencional. Sufren por ello una tragedia continua que les lleva frecuentemente a la muerte, al desprecio de los demás, al aislamiento, a la observación de la vida como un suceso extraño y a la continua introspección.
Un gran narrador que a estas alturas recuerda que la narración más antigua y tradicional todavía tiene muchas cosas que enseñar a los escritores modernos.

viernes, 24 de abril de 2009

El dolor perfecto

El dolor perfecto de Ugo Riccarelli es una novela de saga histórica que repasa un periodo reciente de Italia a través de las vivencias de dos familias sobre las que reposa el hilo narrativo.
Aunque en la sinopsis han pretendido ligarla con Cien años de soledad, los parecidos no son en absoluto significativos desde mi punto de vista. Se trata de una novela realista que pretende contar los mitos italianos, pero nada comparable al realismo mágico de Hispanoamérica.
Las familias son opuestas desde su propio nominalismo: unos llevan nombres de personajes clásicos como Telémaco o Ulises mientras que otros se llaman Ideal o Libertad. Lo que no quiere decir que cada uno responda al estereotipo de su familia puesto que dentro de cada una naturalmente surgen continuas voces discordantes contra el progresismo o contra el conservadurismo.
Una de las cuestiones fundamentales en esta historia es la importancia del paisaje que se convierte en el personaje esencial: se transforma por el avance industrial pero la inmutabilidad de su nombre y la observación admirada de los personajes le da un aire de eternidad. La tierra es aquí el centro de la historia, sea para criar cerdos, para criar hijos o para criar revolucionarios, la tierra es la que amamanta a todos.
Estilísticamente, la narración no es neutra sino que se divide en dos partes casi correspondientes a las dos mitades. La primera parte está dominada por el fragmentarismo, la escasez del diálago, la falta de concreción y el predominio absoluto del imperfecto habitual caracterizador de costumbres y usos. A la segunda parte se produce un cambio por el cual los diálogos afloran y las sucesos se cuentan en perfecto abandonando la perspectiva anterior. Si la primera parte tiende al lirismo, la segunda lo hace al drama, al teatro.
La prolongación de la historia y la aglomeración de personajes hace que en ocasiones la historia parezca resumida más que narrada: demasiado tiempo y demasiados personajes, tal vez. De hecho algunos de los que protagonizan la obra al principio no pasan de la mitad, ya que mueren antes, lo que puede dar una idea de la dimensión de la historia.
Podríamos decir que en esta obra Riccarelli ha intentado expresar su visión sobre la lucha entre las dos Italias: la progresista que cree en las utopías y la conservadora que se aferra a los mitos ancestrales.
La obra ha obtenido prestigiosos premios en Italia (Strega) y en España (Campiello).

miércoles, 1 de abril de 2009

Tokyo blues - Norwegian Wood


Con este libro, el afamado autor japonés Haruki Murakami nos ofrece una nueva perspectiva del paso de la adolescencia a la vida adulta. Relata la evolución que experimenta un estudiante universitario de Tokyo mientras profundiza en las relaciones con las personas que lo rodean.
Sus palabras, que tienen un regusto a Salinger, crean una atmósfera opresiva y ligera a la vez; y por ello su prosa llega a ser adictiva.
Sin embargo, la trama descrita a veces se vuelve algo inverosímil, algo inconexa, sin llegar a salir del terreno de lo "puramente imaginado". Esto ocurre porque los personajes son muy complejos, quizás demasiado. Además, nunca podremos tener una imagen clara del protagonista sino a través de los ojos de las personas que lo rodean.
Es, por todo lo mencionado anteriormente, un libro que no transmite emociones claras, sino que el autor parece encaminarlo todo a describir el ambiente que envuelve al protagonista, a describir su progreso moral. Después de leerlo, algunos personajes y hechos quedan dibujados con maestría; pero las tramas y los personajes secundarios quedan desenfocados. Teniendo en cuenta que, seguramente, todos estos detalles sean a propósito, es correcto decir que es recomendable leer este libro, pues cumple con su función: relatar las desventuras de un adolescente.

Trama
El protagonista, Toru Watanabe, rememora sus años universitarios como estudiante en Tokyo cuando, en un aeropuerto europeo, vuelve a escuchar una de las canciones de Los Beatles, Norwegian Wood. Recuerda entonces a Naoko, la antigua novia de su mejor amigo, muerto años atrás.

domingo, 29 de marzo de 2009

Tom, piel de escarcha

Es la primera vez que veo un libro tan correctamente publicitado en la contracubierta. Todo lo que leemos en el exterior se cumple en el interior. Leemos que se ha dicho de él que es un libro original, excepcional, inquietante, que une fantasía misterio y valores, que va muy bien para chicos y chicas adolescentes, que se centra en Tom, un miembro que huye de la tribu que lo rechaza y que intenta buscar un lugar sin molestar ni ser molestado en el mundo de los demonios humanos... Y todo se cumple dentro, en el texto, cuando leemos esta novela juvenil efectivamente de un fantasía poco común.
Acostumbrado a leer tonterías en el exterior que no se corresponden con las tonterías del interior, encontrar esta obra de Bambú, un sello de la Editorial Casals, en el que el editor ha sido honrado y certero resulta digno de celebración. Y para celebrar -y mucho- es este título de Sally Prue, que nos trae una literatura juvenil poco común, nada que ver con la psicoliteratura ni con el realismo ni con la alta fantasía o la épica, nada: una novela que vuela airosa y sola en un panorama restante poco original. Lógicamente se encuentran ecos de otras lecturas, de otros géneros, de otros autores, incluidas obras cinematográficas y de animación... pero Tom, piel de escarcha sigue su camino sin que el lector sepa en cada momento exactamente como clasificarla. Al principio pretendemos saber la historia que Sally Prue nos va a contar, nos imaginamos qué pretende, sin embargo, las páginas confirman que cada vez estamos equivocados. Y no porque juegue a la sorpresa barata, al efectismo, no, sino porque el mundo que se crea en la novela consigue explicar el mundo real desde un mundo irreal, y consecuentemente, crear el suyo propio.
La historia, contada por un narrador desde el punto de vista de la tribu, presenta nuestro mundo como un lugar extraño de extrañas costumbres. Se trata de un recurso conocido muy presente en nuestra literatura (Cartas marruecas, Sin noticias de Gurb...) que aquí se actualiza en la más absoluta ficción. De este modo, no sólo resulta extraño el mundo de la tribu, sino el nuestro propio.
Los personajes -típica concesión a los destinatarios juveniles- no aparecen sin embargo cargados en sus detalles adolescentes y se muestran equilibrados con la presencia tanto de masculinos, como de femeninos, y adultos, como ancianos, adolescentes o niños que dibujan un retrato de fondo casi de una vecindad y familia normal.
La fantasía y el simbolismo de la historia con capítulos muy breves y grandes blancos en medio sirven para degustar los significados posibles de esta narración despojada de todo accesorio.
Ojalá hubiera más libros como este.

jueves, 26 de marzo de 2009

Huida al sur de Juan Madrid

Huida al sur es el último título ganador del Premio Edebé, obra de uno de los más reconocidos autores de novela negra: Juan Madrid.
Vaya por delante, que en esta obra se nota -tal vez en exceso- que estamos ante una novela juvenil. No es que sea mala, pero se encuentra muy distante de otros títulos de este autor y evidencia a veces demasiado la simplicidad del lenguaje y de las formas, incluso respecto a otras novelas juveniles como es el caso de Los senderos del tigre. Casi es una novela de un Juan Madrid aprendiz o de otro autor que lo imita, lo que no le quita o le pone mérito a una obra que tal vez por eso pueda tener mayor aceptación popular, quién sabe.
Efectivamente, en Huida hacia el Sur encontramos las obsesiones de Madrid: sus personajes deformes o estirados, creidos o humillados, excluidos o pretendidamente integrados; la trama en puzzle que se va recomponiendo sola; los inmigrantes, los desarraigados, los traficantes, los disparos, las traiciones. Y en medio de todo: el triunfo de la honradez de los que no tienen nada ni lo pretenden.
La novela rinde tributo a Salobreña, su lugar actual de residencia y a una imagen de Andalucía y su continua conexión con el tráfico, la corrupción inmobiliaria y Marruecos, todo en uno.
Las historias independientes de una chica, un joven "medio moro" y unos mafiosos, confluyen en el hotel que sirve de centro tópico y topológico a la narración. La historia se sucede de una forma sencillísima y muy rápida que hace la lectura casi imperceptible.
Aunque tal vez hubiera preferido yo unos personajes menos cargados, la obra tributa al género juvenil su consecuente dosis de moral haciendo héroe al antihéroe como viene siendo habitual ya desde hace tiempo en el cine y la animación. Así que el chico guapo y rico no es precisamente el que gana, como si de un Shreck cualquiera se tratase. Aunque afortunadamente no termina con la feliz unión de todas las parejas posibles, lo que la salva del topicazo total, sí deja bien unidos todos los personajes que habían comenzado la narración insatisfechos, con lo que encontramos de nuevo una clara concesión al género que lo premia.
En conclusión, una novela fácil, esqueleto elemental de novela negra, que bien puede servir para animar a leer a jóvenes que gustan de aventuras realistas y cercanas de fácil lectura.

martes, 30 de septiembre de 2008

Una webnovela


Don Juan en la frontera del espíritu es una novela en la que Juan José Díez recrea la época en la que nuestro paisano, Juan Valera (vía: Libros y tecnología), fue embajador en Washington, así como la relación amorosa que mantuvo con Katherine Bayard, hija del Secretario de Estado, que finalmente se suicidó.
Pero además, en esta edición es una webnovela. Sí, una webnovela, no una cibernovela, ni una hipernovela ni nada parecido. Para el autor la caraterística fundamental de su obra es que es una novela que enlaza el ciberespacio exterior sin remitir a ella misma, una suerte de novela hiperilustrada e hiperanotada. Por ello, es novela ya que permite la lectura lineal tradicional que puede leerse como webnovela, siguiendo al hilo los enlaces, incluso perdiéndose.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Después de dejar al señor Mackenzie

Echad la vista al lado y notad la diferencia entre autores y autoras en los libros que leemos. Los autores ganan por goleada, al menos a la hora de escribir esta crítica, no sé si en el futuro seguirá igual. Con ánimo de cambiar un poco la tónica general traigo hoy un libro sobre una mujer escrito por otra mujer, ¿o debo decir la misma? Efectivamente, el comentario general es que la protagonista -Julia- es un trasunto de Jean Rhys, la autora de Después de dejar al señor Mackenzie. La dejadez, cierta bohemia parisina, el gusto por el alcohol y la vida al límite continuo de la pobreza no son pocas coincidencias entre personaje y autora.
No he podido evitar recordar -inmediatamente- mientras leía esta novela, El extranjero de Camus, algo más de una década posterior al de Rhys (algo cercanos, por tanto). Dejo claro que el parecido no es objetivo, sino una impresión mía de unos personajes que no viven, deambulan, no sienten, se aburren. Esa desazón de no encontrarse cómodos con uno mismo, con el mundo y sus convenciones y ni siquiera rebelarse, son actitudes comunes de estos dos protagonistas.
La novela de Rhys tiene un poder especial. Así como los personajes se parecen, el estilo es completamente distinto a Camus -y que conste que adoro la frase corta de este autor-. Sin duda estamos ante una gran escritora que sabe perfectamente manejar las palabras para transmitir un espíritu decadente, magistralmente abúlico y casi delicioso.
La protagonista es una mujer que ha basado su vida en los hombres, sabedora de sus armas, pero que abandonada finalmente por el señor Mackenzie (el principio de la historia) queda literalmente como un barco a la deriva sin dinero y sin dignidad. A pesar de sus intentos, no logra encontrar nada ni encontrarse a sí misma. Sabe que necesita buscar un sentido, pero no está dispuesta a hacerlo, quisiera encontrárselo, como un regalo, pero no está dispuesta a esforzarse por ello -quizás no valga la pena-.
La autora transmite un retrato más que creíble de aquellos que no tienen una vida, sino que simplemente arrastran su tiempo. Una visión existencialista probablemente escrita desde la propia experiencia.

sábado, 20 de septiembre de 2008

El síndrome de Mozart

El síndrome de Mozart (premio gran Angular 2003 de Literatura Juvenil) es una novela de Gonzalo Moure Trenor, autor bien conocido por su obra ¡A la mierda la bicicleta!, ganadora también de otro premio de LIJ, el Ciudad de Jaén.
La novela que nos ocupa hoy es una novela típicamente descriptiva sin apenas conflicto, en la que se intenta retratar una situación a partir de varios personajes que de una u otra forma son adolescentes poco comunes, que se sienten además fuera de lugar por su excepcionalidad. Esto le ocurre a la protagonista que focaliza el relato (Irene) y a sus amigos -que no son precisamente alumnos comunes de instituto-. Y más aún le ocurre a Tomás, el joven con síndrome de Williams, que se convierte en asunto central de la historia.
Irene ha llegado de vacaciones a un pueblo asturiano en realidad manipulada por su padre que pretende saber algo sobre Tomi, el chico que todos consideran "retrasado mental" pero con una habilidad musical fuera de lo normal (oído absoluto). El padre va más allá: cree poder demostrar que esta enfermedad que sufre Tomi es la misma que padeció Mozart.
A propósito de este centro temático -el síndrome-, la historia va desgranando situaciones diversas en las que aparecen jóvenes que no son los típicos que estamos acostumbrados a ver a partir de nuestros estereotipos. La misma Irene, y sus dos mejores amigos, son adolescentes peculiares, para nada asimilables a los estereotipos de estudiante de secundaria o adolescente al uso.
Estas situaciones, y especialmente la de Tomi, sirven al autor para reflexionar por boca de Irene acerca del criterio de normalidad en nuestra sociedad.

domingo, 3 de agosto de 2008

El señor de las moscas

El Señor de las moscas, de William Golding, es un clásico de la Literatura juvenil y podemos decir esto porque responde además a una de las consignas que en Literatura juvenil suelen seguirse: ser una literatura de formación. En ese sentido, el libro cumple más que de sobra el objetivo de contribuir con sus páginas a la formación del joven sin necesidad de caer en la moralina ni en la ramplonería.
Unos chicos sufren un accidente que les deja aislados en una isla sin adultos. La convivencia de grupos y personas dispares y la alarma de la situación hacen que pronto se organicen socialmente con asambleas y reparto de misiones. Sin embargo, poco a poco, la situación se va subvertiendo de manera que los chavales acaban llegando al salvajismo en una especie de vuelta natural a lo peor del primitivismo.
Su lectura, además de la intriga novelesca, no deja de despertar pensamientos sobre el alma humana. Precisamente las personas más sensatas y adultas, son aquellas que acaban siendo más detestadas por los compañeros, como Piggy, el gordito gafotas del que se burlan y que simboliza el sentido común.
La obra escrita con un estilo muy descriptivo poco brillante, nos va llevando de una novela de aventuras a una novela de desgracias en la que la promesa de diversión primera se torna con maestría en terror final.
No cabe duda de que por estos planteamientos su lectura es muy aconsejable en la clase de Filosofía o Ética, porque ayuda a pensar sobre la condición humana a partir de una aventura juvenil.

lunes, 21 de julio de 2008

Eskoria: una novela sobre el acoso escolar

Eskoria es una novela juvenil de Alfredo Gómez Cerdá sobre el acoso escolar (tema que ya tratamos en una ocasión en NOSOLOLIBROS cuando comentamos bibliografía técnica). El autor es un buen conocido de nuestro alumnado con títulos tradicionales como Pupila de Águila. No es la primera vez que Cerdá se aventura a analizar narrativamente problemas de jóvenes, como hizo con el abuso sexual a menores en Anoche hablé con la luna.
Se trata de un tipo de literatura juvenil cercano a la autoayuda y la biblioterapia. Efectivamente, el libro es más recomendable como forma de análisis y autoánalisis, que como disfrute de una lectura de calidad. Es, por tanto, un libro apto para motivar la discusión del tema individualmente o en la clase, más que un libro recomendable como entretenimiento.
La novela tiende a un sencillo análisis psicológico presentándonos los pensamientos diarios de Diego -una víctima- ante el acoso de un grupo -Los Verdugos- de su Instituto, que comparte con Fede -otra víctima- el problema que aboca a un final trágico.
La edición de SM está rematada por textos, direcciones webs y teléfonos gracias a los que se puede profundizar en el tema o encontrar la ayuda necesaria. Algo que no está de más en asuntos como éste, que suelen minimizarse o incluso negarse -aquí estas cosas no pasan, son chiquilladas, esto ha existido siempre...- con el mejor amigo de la injusticia: el silencio.
Al menos, el libro hará que hablemos del tema.

sábado, 12 de julio de 2008

A sangre fría

A sangre fría es la novela más famosa de Truman Capote. Digo novela, aunque en realidad es una crónica novelada de un hecho real. Esto hizo a su autor, vanidoso él e ignorante del realismo europeo, proponerse como inventor de un supuesto nuevo género: la novela de no ficción (non fiction novel).
La obra recoge el asesinato que dos delincuentes reincidentes y de moral desestructurada cometen contra una familia a la que asesinan casi sin necesidad frutrados por no encontrar un botín que creían en el hogar.
La familia asesinada (padre, madre, hija e hijo) constituyen un ejemplo metódico y metodista de la familia perfecta (para los norteamericanos medios) en todos los sentidos, verdadero polo opuesto de los asesinos (típicos asesinos norteamericanos también, desarraigados y viajantes). El hecho conmovió en su momento porque rezumaba crueldad y sin razón y volvía en el fondo a todos un poco más vulnerables.
Truman Capote comenzó enseguida la investigación desplazándose al lugar de los hechos, entrevistando a cientos de personas e incluso intimando con los asesinos a los que llegó a ayudar en su defensa. De aquellas anotaciones y experiencia surge esta A sangre fría, novela de magníficos excesos. El relato minucioso de los hechos queda en un reducto con el más minucioso relato de todas y cada una de las personas del mundo que pudo estar relacionada con el hecho incluso en tercer grado. Así nos encontramos a personajes que conocieron a conocidos de los protagonistas. Y no son personajes que simplemente se nombran. Todos y cada uno aparecen como personas completas y tienen sus páginas de gloria narrativa. Aunque magistralmente narrada, no deja de hacer pensar en ocasiones a qué vendría aquel exceso de derivaciones que nos lleva a personajes curiosos o aburridos nada importantes para la trama. Sin duda, Capote, trasnochado y antiguo, nació en lugar equivocado y tiempo distraido, cuando mejor hubiera estado en nuestro espléndido realismo europeo. Nada envidiaría Clarín ni Galdós de este autor creído, que más que innovador era un tradicional buen contador de historias en las que sabe describir mejor que muchos. No ha sido esta forma de literatura extraña en absoluto (periodismo literario), conocemos miles de casos, y para mencionar uno famoso y más reciente podría traer a García Máquez, y Noticia de un secuestro, donde el escritor periodista demostró ser menos excesivo que Capote pero más efectivo.
A pesar de que las quinientas páginas quedarían mejor en doscientas, Truman Capote dejó hecho todo el trabajo a los guionistas de la película pues bastaba con ir al hecho nuclear que ocupa pocas páginas. Y se han hecho varias películas, no sólo de la novela, sino también de la investigación que llevó a cabo Capote (algunas películas no lo dejan en buen lugar al acusarlo de manipular su relación con los asesinos para obtener más éxito).
Sin embargo, a pesar de saberse uno llevado fuera de los límites de la historia, no puede dejar de leer una historia vulgar contada de manera absorbente.

Kafka y la muñeca viajera

Un artículo de César Aira en Babelia motivó que Jordi Sierra i Fabra escribiera esta novela basada en un hecho real.
Según confesiones de Dora, la pareja de Kafka, el autor había escrito cartas de una muñeca durante tres semanas para tranquilizar a una niña a la que había encontrado llorando en el parque por haber perdido a su muñeca. A pesar de la fidelidad del testimonio y las intensas búsquedas, ni la niña ni las cartas aparecieron nunca. Jordi Sierra se aventuró, pues, a recrear el extraordinario hecho, reconstruyendo a su manera los últimos días de Kafka -moriría pronto- junto a Dora y escribiendo ficticias cartas de una muñeca a una niña llamada Elsi.
La novela, que ganó el Premio Nacional de Literatura Juvenil del año pasado, tal como anunciamos en su momento, es una breve obra ilustrada por Pep Montserrat en tonos grisáceos muy kafkianos.
A partir de conocer el origen de la historia, es lógico que la novela avance sin sorpresas y que deposite su interés exclusivamente en el tono lírico y sentimental con el que presenta la historia. Las novela es un breve ejercicio narrativo por un lado (es como escribir a partir de consignas), y también un ejercicio didáctico centrado en el mensaje de la vida como un camino de aprendizaje de la propia libertad (la niña debe aprender a desprenderse de su muñeca fortalecida por lo que le ha ayudado a madurar como para hacerla independiente).

lunes, 7 de julio de 2008

Homero, Iliada

Homero, Iliada es una versión del famoso clásico realizada por Alessandro Baricco, conocido sobre todo por el éxito de su novela corta Seda.
Esta versión de la Iliada va precedida de las explicaciones del autor respecto a las transformaciones que ha realizado para adaptarla. La peculiaridad de esta adaptación es que no estaba primariamente dirigida a la edición escrita, sino a la lectura pública: se trataba de hacer una versión de la Iliada que pudiera ser leída en un espectáculo público.
Las intervenciones fueron las siguientes: eliminar partes, particularmente las intervenciones de los dioses, adaptar el estilo huyendo del arcaismo, utilizar el narrador en primera persona, e incluir algunas adiciones.
Así fue leído en Roma y Turín en 2004 el texto ante más de diez mil personas que pagaron por escucharlo, además de los que lo siguieron por la radio.
¿Y es bueno también el resultado para leerlo? Sin duda. El resultado es magnífico. La historia no pierde nada, simplemente convierte la epopeya en novela, dejándola en el núcleo narrativo, en una historia que se transmite, sin embargo, con una fuerza cercana y mágica a la vez. Un resultado aconsejable para acercar la Iliada a los estudiantes de secundaria.
No tan acertada es la apostilla que se añade al final de la obra y que sobra totalmente y en la que el autor parece intentar conseguir que los clásicos tengan hoy una justificación políticamente correcta: un intento absurdo de pedir perdón por disfrutar de una novela de guerra.
La viveza del resultado y la explicación del origen del libro animan además a pensar en la posibilidad de organizar una lectura pública de esta historia de la guerra más universal, la guerra de Troya.

jueves, 3 de julio de 2008

El pequeño vampiro

El pequeño vampiro es el primer libro de la serie de Angela Sommer-Bodenburg ilustrado por Amelia Glienke.

La serie ha tenido tanto éxito que ha pasado al cine, a la televisión, a la radio, incluso al teatro.

Este primer libro es lógicamente la presentación de los personajes: Anton conoce a Rüdiger, un niño vampiro, y a partir de ese momento comienza igualmente el conocimiento de los miembros de la familia de vampiros -incluida una chica que cobra poco a poco mayor protagonismo- y la lucha por impedir que sus padres descubran realmente esas nuevas amistades tan atípicas. Ambas familias -la humana y la vampírica- crean situaciones con gracia en una novela que no podríamos calificar de terror, sino más bien de humor, de buen humor.

Las ballenas cautivas

Las ballenas cautivas de Carlos Villanes Cairo es más que un clásico, un longseller como gusta nombrar ahora a libros de éxito comercial que se mantienen en el mercado largo tiempo.

El libro es una novelita transparente en todos los sentidos. Su título lo dice todo, no hay sorpresa alguna y construye una historia sin ninguna complicación muy fácil de prever.

Quien no la haya leído puede hacerse una idea exacta de ella si ha visto alguna vez esos telefilmes americanos que Antena 3 programaba frecuentemente los domingos presentando una pequeña catástrofe ante la familia.

Como era de esperar, la historia comienza cuando dos ballenas quedan atrapadas entre el hielo. Ante la catástrofe encontramos dos grupos de personajes: los esquimales que representan el tópico del buen salvaje (se comunican con los animales) y los occidentales, generalmente más preocupados por cuestiones económicas que por el ecologismo. Y por supuesto, no podían faltar los medios de comunicación que de hito en hito cuentan la historia revelando su importancia.

Un auténtico guión de TV más que una novela, que los chavales leerán con suma facilidad y que puede servir muy bien para plantear temas relacionados con las Ciencias Naturales.

domingo, 18 de mayo de 2008

Una novela anidada

Leí hace mucho tiempo un libro aparentemente normal. A las pocas páginas, las líneas se hicieron gruesas y adquirieron las consistencia de una cubierta.





La abrí. Y al continuar la lectura, vi en su interior un nuevo macizo de hojas anidadas.






Pensé que perdería el contacto con la tierra sobre la que estaba leyendo.



En ocasiones perdí la noción de mi destino. Creí que nunca alcanzaría el final, que nunca caminaría hacia el final, que nunca lograría leer el final.




Y así fue. Leí sobre escritores que escribían historias que trataban sobre escritores que publicaban la historia que yo estaba leyendo. Pero no conseguí averiguar el final. Sí, llegué absorto hasta la última página. Sí, ya sé que no debo obsesionarme con el final. Sí, terminé de leer el libro.



El final no siempre coincide con la última página. Sí, terminé de leer el libro.
¿Pero qué historia estaba leyendo yo? Aún no lo sé.




Paul Auster, La noche del oráculo.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Firminillo de Tormes

Tras la divertida idea de una historia protagonizada por una rata que aprende a leer devorando libros, encontramos en Firmin, de Sam Savage, una novela amarga que hace reír en ocasiones.
Como si se tratara de una novela picaresca, vemos un relato autobiográfico dirigido a un "usted" continuo como el "vuestra merced" del Lazarillo de Tormes, con quien lo une asimismo el provenir de dudosa familia, el pasar de amo en amo y el intentar pactar con la vida algun trance de felicidad entre tanta miseria.
Firmin además, es el relato de un mundo que se acaba, el del barrio donde vive, el de las personas a las que ama y el de los lectores y los libros en general. No sería nada aventurado tildarla de novela antiburguesa, más aún teniendo en cuenta que su protagonista acaba haciéndose una idea bastante acertada de cómo son los burgueses aun sin haberlos vivido de cerca.
Divertida y con atisbos de genialidad, en ocasiones parece perder su empuje inicial y finalmente termina dejando ganas de más. La nota final del autor da una nueva vuelta a su triste significado. No se puede dejar de leer, es uno de los alicientes de esta temporada.

viernes, 14 de marzo de 2008

Maus: un ejemplo para todos

Ya lo mencionamos en NOSOLOLIBROS a propósito de un especial sobre literatura basada en la época nazi, pero no le habíamos dedicado el espacio que merece a un libro que destaca entre todos. El éxito de El niño con el pijama de rayas, una obra de segunda cuyo único interés es su éxito entre los jóvenes, viene bien para sacar a la luz de nuevo una obra antigua, reeditada, que pasa por ser un verdadero ejemplo de todo lo mejor: es el único cómic ganador de un Pulitzer, pero sobre todo es una de las pocas obras sobre la época nazi NO maniqueísta -qué difícil, en estos tiempos de falsa libertad de ideas en las que o estás de su lado o estás contra él, el todopoderoso poder, llámese progresista, conservador o políticamente correcto-.

La obra parte del sencillo tópico por el cual el hijo visita al padre para que le cuente su vida. A partir de ahí mezcla las dos historias -presente y pasado- en un entramado magnífico que le sirve para comentar su propio cómic, sus propias elecciones, incluso otros cómic, esto es, un metacómic ¿no?

La obra, de agradabilísima, sencilla y humana lectura -a pesar de estar dibujada como animales- no hace ninguna concesión a las mentiras idealistas, tan típicas de las películas sobre la época con nazis diabólicos y santísimos judíos. Aquí sufrimos y comprendemos que fue una tragedia injusta e inhumana sin necesidad de que se nos mienta. El protagonista, que tanto sufrió en los campos nazis, es luego un avaro racista contra los negros, no se oculta la existencias de judíos colaboracionistas o de polacos pronazis, ni siquiera el autor, Art Spiegelman se presenta como un buen hijo; todo parece tan real, que no cuesta vivir la historia.

Por eso Maus es un ejemplo para todos, porque hoy día, toda esa gente que habla de la capacidad crítica y esas cosas, son en realidad unos mentirosos, entienden por capacidad crítica la posibilidad única de criticar a quienes no piensan como ellos y son incapaces de aceptar que la historia no se hace con mentiras (confunden historia con propaganda). Maus no es propaganda, ni progresismo barato, Maus es un pedazo de obra de arte hecho con pedazos de seres humanos auténticos.

lunes, 3 de marzo de 2008

La hiperliteratura va abriéndose camino



Golpe de gracia (gracias, papelenblanco) es una narración a mitad de camino entre la hiperliteratura y los videojuegos de aventura gráfica (de un autor que además acaba de presentar la Narratopedia). Como tal es esencialmente narrativo, pero presenta las características típicas de la hiperficción (lectura personal, vínculos multielección y resultado único en cada lector-jugador), junto a las de la aventura gráfica (animaciones, elección entre opciones, minijuegos...), y lo más sorprendente: ¡está en español!
Esta hipernarración representa la superación de la novela en la hiperliteratura. No es de extrañar que la novela negra constituya sistemáticamente la base de este tipo de confluencia de medios: así ocurre en Broken Sword, Runaway y Hotel Dusk, tres éxitos para diferentes consolas y soportes. Sin embargo, no sólo la novela (negra, además) será pronto la preferida de la literatura hipermedial, la poesía tiene mucho que decir al respecto.
Mientras tanto, aquí tenéis la posibilidad de aprender y añadir vuestras narraciones hipermediales en la Narratopedia.

domingo, 6 de enero de 2008

Nuevas formas de hiperficción: Literatrónica


Gracias a La feuille, llego a Literatrónica, un sitio de hiperficción, que se define a sí mismo como "narrativa digital adaptativa", una novela distinta para cada lector.
La hiperficción presenta los textos con vínculos que crean infinidad de rutas de lectura, muchas de ellas fragmentarias y caóticas. En literatrónica pretenden una hiperlectura más guiada pero igualmente adaptada a cada lector. Ofrecen libros en fragmentos al final de los cuales pueden elegirse rutas distintas. Estas rutas están guiadas con resúmenes y porcentajes de adaptación, además de un mapa del camino. Disponen de versión inglesa y española.
Aunque todavía su presencia es escasa, cada vez encontramos más experimentos de literatura digital genuina.
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