Como este grabado del siglo XIX en el que aparece nada menos que el propio BiblioRíos
O este Góngora pop a lo Warhol
¿Y qué me dicen de Lorca dibujado por Dalí?
Impagable este Espronceda Pirata del Caribe.
Hallazgos de PhotoFunia (vía Genbeta), un generador on line al que subes una foto de cara, eliges entre más de cien efectos (incluido algún gif animado) y ya está: tu retrato transformado listo para descargarlo, publicarlo o mandarlo.
Un hallazgo para ilustrar nuestros blogs con imágenes simpáticas durante este verano.
La presente exposición -que toma la primera parte de su título, Prohibido el cante, de una advertencia que se podía leer en muchas tabernas populares durante el franquismo- reúne más de doscientas fotografías de ochenta y seis autores que, en distintas épocas y por motivos diversos, se han acercado a este arte: desde los viajeros románticos que buscaban las esencias exóticas del sur a sofisticados fotógrafos de moda contemporáneos que encuentran en el cante, el baile y la música flamenca inspiración para sus propuestas.
Hubo un tiempo en que pensamos que la realidad se oponía a la fantasía
La realidad era distinta a los sueños
Era contraria a los deseos en ocasiones
Y ahora resulta
que la realidad es simplemente lo contrario de la publicidad
que también es real, por cierto
porque la publicidad sí que existe
aunque no tenga que ver nada con la realidad.
Werbung gegen realität, un proyecto alemán que demuestra las distancias entre la realidad y el deseo publicitario, la fantasía de lo que nos gustaría comer, pero no comeremos nunca, porque no está dentro del envase.
Un proyecto que conocí hace un año a través de The presurfer y que es sin duda un ejercicio magnífico para demostrar al alumnado qué es lo que nos venden.
Y para celebrar el año nuevo, esta fotografía que os ofrecemos de regalo. Presiona sobre ella y podrás ver desde la cima del Everest las vistas de 360º. Fuente: teleobjetivo.
Fotografías macro de libros para esta exposición de Amorós titulada Los paisajes de la lectura (Reading Landscapes). Pica en la foto para ver algunas de ellas.
La primera vez que me interesó la fotografía de lectores fue a propósito del Premio al Fomento de la Lectura que en 2002 recibieron Juan Mata y Andrea Villarrubia, por Elogio de la lectura, un sencillo montaje de diapositivas, música y lectura que este matrimonio aprovechaba para comenzar coloquios estupendos sobre el tema en los lugares más variados y distantes.
Fruto de aquel premio fue la exposición Amar leer en la que recogieron algunos de los textos sobre la lectura de autores famosos e ilustraciones de fotos y cuadros alusivos.
Tuve la ocasión de ver Elogio de la lectura en un curso que impartí al que pedí que se uniera esta presentación (luego lo intenté en otros lugares, pero ya no pudo ser por la distancia). Seguían haciendo la presentación en diapositivas -fieles a su origen, explicaban-, lo que no dejaba de ser engorroso en estos tiempos de ordenadores.
El año pasado la exposición vino a nuestro pueblo y colaboramos con la Biblioteca Municipal para montarla. Las visitas que hicimos fueron memorables: recorrimos los paneles y leímos en voz alta los textos preparados previamente en clase. Fruto de aquella exposición fue este vídeo que la Biblioteca Municipal añadió al recorrido por la sala.
La imagen de la lectura sigue cautivando espectadores. Recientes exposiciones en Barcelona (vía: Futuro del libro) atestiguan su éxito.
Y no sólo exposiciones ha dado la lectura a la fotografía, sino múltiples concursos y campañas. Como esta que Tökland repite cada verano y cuyo resumen del pasado presentamos.
Para seguir el asunto nada mejor que Librosfera, donde no pasa inadvertida ninguna de las ocasiones en que fotografía y lectura se unan.
A pesar de que hay fotografías realmente espectaculares y artísticas, las que me siguen conmoviendo más son las de sencillas personas leyendo: la mirada fija en las hojas, el silencio que se oye en la imagen y la corriente invisible que pasa del libro a la mente. Y en los lectores ciegos, la misma impresión: que la lectura es una descarga plácida y lenta que va dejando un aparato sin pilas (por ahora) denominado libro.
Hyper-Photo es el sitio donde Jean-François Rauzier muestra sus extraordinarios montajes. Se denomina hiperfoto no sólo por el tamaño de las panorámicas (horizontales la mayoría, pero también verticales), sino por la inserción de detalles con hipervínculo a través de los cuales se puede pasar rápidamente del plano panorámico al primer plano, por ejemplo para ver los escritores y personajes de la biblioteca ideal (algo afrancesada, eso sí).
Las hiperfotos nos muestran mundos fantasiosos herederos del surrealismo, como la biblioteca ideal que antecede (clic en la foto). Sin embargo, igualmente muestran paisajes realistas como este de París (gracias, Pilar) o el de Nueva York.
Un galería para navegar, nunca mejor dicho como para estas hiperfotos que pretenden romper los límites de las pantallas.
Tal como estaba programado, hoy ha tenido lugar el Taller de animación a la lectura teatral. Sonia Carmona, directora de escena, ha motivado al alumnado a la lectura de obras de teatro y con participación del público -tanto actuando de actores como de directores- ha comentado tres escenas teatrales que nos han hecho reir, sentir y pensar. Gracias, Sonia.
Quizás sea cierto que una imagen vale más que mil palabras o también aquello de ver para creer (las imágenes tanto convencen como conmueven). Las fotografías aéreas de Yann Arthus-Bertrand parecen demostrarlo. A pesar de que todo lo visible sea triste lloro -que dijo Fray Luis- y a pesar también de que todo lo esencial sea invisible a los ojos, como sentenció el paciente zorro de Saint Exupery, no podemos evitar en ocasiones rendirnos a la imagen. Para bien o para mal, lo que vemos nos transforma. Lo exclamó un bufo Calderón y repitió Alberti: yo era un tontoy lo que he visto me ha hecho dos tontos. En estas fotografías aéreas cada cual que lea lo que quiera (al fin y al cabo la Semiología intentó demostrar que también se podían leer las imágenes y ver las palabras): ¿humildad?¿soberbia?... yo era grande y lo que he visto me ha hecho muy pequeño.
[Pillamos el hilo a este fotógrafo a partir de Webadictos, ahí puedes encontrar más razones para quedarte con la boca abierta; o sea, mudo; esto es, sin palabras].