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viernes, 13 de marzo de 2015

Clima ficción en clase de lengua y literatura





 http://www.euroxpress.es/index.php/noticias/2015/3/12/el-clima-ficcion-llega-a-las-clases-de-literatura/


Clima ficción o cli-fi (climate fiction) es un género literario de ciencia ficción que básicamente plantea en la trama algún problema relacionado con el cambio climático y su apocalítica amenaza bien para mostrar los terribles efectos, bien para proponer soluciones. De un tiempo a esta parte, el cli-fi se ha ido extendiendo por todo el mundo y ahora parece entrar con fuerza en la enseñanza, no sólo universitaria, en la que se le dedican cursos y conferencias, sino en la educación obligatoria como forma de concienciar al alumnado, aprender cuestiones geográficas y físicas así como características lingüísticas y literarias de una buena obra de ficción convincente y entretenida.
El género de castástrofes que tan de moda estuvo en ocasiones durante el siglo pasado en el cine por poder mostrar esas terribles premoniciones de desastres futuros, ha desembarcado igualmente en la literatura aunque es en los años 60 cuando se sitúa su comienzo.
Efectivamente, vemos cómo los géneros -o subgéneros- que son producto de nuestro tiempo sirven igualmente para la educación de nuestro tiempo en este caso convirtiendo una obra literaria en un auténtico proyecto de aprendizaje al relacionar varios contenidos en un contexto concreto de educación de las competencias clave integrando aspectos conceptuales, procedimentales y actitudinales y de valores. La enseñanza de la educación literaria y científica, el aprendizaje por problemas o proyectos y la importancia de la competencia en comunicación lingüística parecen haber encontrado un género más que apropiado para todo ello. Por encima de que cualquier género pudiera servir, en este caso, la motivación de su popularidad parece jugar a favor de su éxito. La necesidad de estar bien informado tanto sobre el cambio climático como sobre otras cuestiones científicas y a la vez conocer las convenciones y resortes del género a través de la lectura de obras ya conocidas; incluso la posibilidad de aplicarlo al entorno cercano ambientando la historia en el propio pueblo, ciudad o región y hacerlo de forma imaginativa y verosímil supone un reto asumible y previsiblemente rico como escenario de aprendizaje.
Recuerdo ahora precisamente cómo Pétit en su libros sobre la lectura y los jóvenes citaba el caso de un aficionado a la ciencia que llegó a amarla precisamente a partir de la ciencia ficción y que vio con horror que en un museo científico se quitaran los libros de ficción pro considerarlos contrarios al aprendizaje científico. La ficción rigurosamente sostenida puede ser una construcción imaginaria pero a partir de la realidad. De hecho, quienes hemos trabajado la enseñanza de cuestiones de construcción de relatos observamos constantemente dos grandes errores: la falta de verosimilitud por no documentarse previamente y  la pérdida de la noción de espacios y escenarios, tan importantes en la narración. Este género pudiera obligar de forma intuitiva a resolver estos problemas haciendo que el alumnado se vuelque en el proceso de información previa -que a veces pretende saltar- y centre la historia en un lugar que pueda realmente verse, olerse, sentirse... que suele faltar a menudo en sus redacciones narrativas. Puede que este sea un camino. Veremos los resultados en poco tiempo.

martes, 17 de diciembre de 2013

Programas de lectura y creatividad

Bueno, ya están en marcha los programas de locura y creatividad, ¡ups!, perdón, me ha traicionado el inconsciente, quería decir de lectura y creatividad.
Efectivamente, andamos locos y tremendamente revueltos y saturados por estos programas que a pesar de ello están revolviendo las entrañas de algunos centros y sacando lo mejor de ellos aunque sea a costa de la paciencia y la tranquilidad.
Lo cierto es que los programas se han desbordado, la participación ha sido masiva o por lo menos, muy superior a la esperada y las actuaciones en ocasiones no han podido ni llegar a tiempo ni llegar bien compuesta. Participa mucha gente, existen muy variadas plataformas de interacción con distintas modalidades y además somos novatos: es el primer año. De manera que hasta que nos aclaramos, la confusión está servida. Sin embargo, noto en mucha gente una felicidad hasta inusual, un entusiasmo por lo que están haciendo que contrasta con algunas otras decepcionadas, como es lógico.
Los programas, de los que hablé en septiembre cuando se presentaron, incluyen múltiples formas de participación, varias plataformas en las que interactuar y muchos, muchos materiales sobre varios flancos de aprendizaje.
El primero es el de familias lectoras, una iniciativa que no pretende sino potenciar lo que es natural: que la familia lea unida y que colegio y familia sepan y trabajen una con el otro.
El segundo podemos considerar que es el clásico, es decir, la lectura y relectura de textos que consideramos lo mejor de nuestra tradición y que se recogieron en una edición de la Junta de Andalucía, que se enviaron a todos los centros escolares, denominada Clásicos escolares.
El tercero pretende potenciar la creatividad literaria, promocionando la otra vertiente, la expresión, la expresiva, que complementa a la anterior y en ocasiones ha quedado relegada a segundona.
El cuarto nos hace mirar al futuro presente en nuestro jóvenes, que viven mediados por la hipermedia y pretende buscar esa otra mitad que falta a los medios de comunicación: ya está bien de que nos bombardeen, también tenemos que dar armas para defender y atacar.
El quinto es un trípode que sitúa a la biblioteca escolar en el centro para ayudarla a organizarse, a integrarse en el curriculum y a integrarse en la red.
Por último, el sexto, que debiera ser el primero sin embargo, es el proyecto lingüístico de centro, con el que algunos centros escolares  -este año elegidos, digamos- van a comenzar una exploración de las posibilidades que tiene la competencia en comunicación lingüística como abono para un mejor crecimiento y aprendizaje.
Todos los planes que se habían hecho sobre estos programas, como comento, van atrasados, pero sorprendentemente, a salvo y en ocasiones muy vivos. Algunos centros escolares incluso se adentraron en estos programas por su cuenta antes de recibir instrucciones precisas y andan ya casi como veteranos antes de comenzar. Hoy me comentaba una compañera entusiasta que "sus niños" iban ya por el nivel 3 y más, actividades que en el programa de creatividad literaria están previstas para trimestres próximos, no para este y que ellos ya han superado.
En nuestra provincia tuvimos las jornadas iniciales desde primeros de noviembre y supuso un verdadero maratón para los que formamos el equipo provincial de asesoramiento de bibliotecas escolares de Córdoba: Bartolomé Delgado, Charo Roldán, Manolo Ansino, Rafa Osuna y yo mismo. Desde entonces no hemos conocido la serenidad, aunque no sólo por culpa de los programas, que probablemente han beneficiado más a las compañías telefónicas por ahora, porque las dudas, el lío y las búsquedas incesantes de poenentes, participantes, materiales o cualquier otra cosa no ha parado (ni parará en los próximos meses).
Afortunadamente, nuestro equipo funciona y creo que con toda humildad pudimos hacer frente a los retos y plazos acpetablemente. De estas jornadas y de los materiales y zonas de interacción que el programa conlleva he recogido en nuestra página oficial de la Red provincial de bibliotecas escolares de Córdoba, que denominamos Red de escuelas lectoras, en un apartado específico la mayoría de los recursos que pueden ser útiles no ya a los centros que participaron, que supongo que los conocen, sino a los centros que no participan por alguna razón y que aquí pueden encontrar una gran cantidad de información para realizar las actividades a su manera sin ncesidad de inscribirse oficialmente en los programas.
De las múltiples intervenciones y materiales, quiero destacar esta presentación de Andrés Pulido, jefe del departamento de biblioteca escolar del IES Vega del Guadalete de la Barca de la Florida en Jerez (Cádiz)


Pero por supuesto, en la relación de programas y materiales podéis encontrar una auténtica mina de recursos en ocasiones para la escritura, la organización de la biblioteca, la lectura en familia o la lectura de los clásicos. Todos ellos materiales que nos recuerdan lo inmensa que es la enseñanza y más el aprendizaje, y lo pequeños e insignificantes que somos nosotros, pobres y simples profesores, locos y desbordados por estos programas.

sábado, 26 de febrero de 2011

Escribir tachando


Idéntica técnica creativa a la que ya vimos de escribir borrando es esta de escribir tachando, sólo que el resultado estético es distinto y sugerente en otro sentido. Llego a estas muestras a través de Bookshelves of doom.
El ejercicio recuerda a los creadores surrealistas a pesar de ser más ordenado. Detrás de esta sencilla acción se esconde, sin embargo, una actividad lingüística, artística y literaria muy interesante. La búsqueda del texto encerrado a través de combinaciones limitadas por el orden y la naturaleza de las palabras presentes permite establecer consignas para hacer aflorar textos de distinta temática y naturaleza de una forma que entretiene y sobre todo, motiva la creatividad emocional y racionalmente a partir de unos elementos dados que resuelven el problema sempiterno de la página en blanco.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Sentido y sensibilidad ... y algo más

Nos enteramos por Milles feuilles de que amenazan con una nueva edición reformada del clásico de Jane Austen.


Si hace poco fue Sentido y sensibilidad y los zombies, el próximo 15 de septiembre la irreverente Quirk Classics presentará Sentido y sensibilidad y los monstruos marinos (intentando hacer sombra a Dan Brown que promete presentar el mismo día otro famoso y nuevo best seller).



Y para ir abriendo boca aquí os traemos el librotráiler (está en inglés sin subtítulos, pero la escena final satisface todas las expectativas).



Un verdadero experimento que lejos de espantarnos, estimula nuestra imaginación: ¡qué gran acicate pedagógico para nuestras creativas bibliotecas! Por ejemplo, Don Quijote y los vampiros, El Buscón y los zombies, La Regenta y la nave espacial, Fortunata y Jacinta y Bob Esponja... Una manera de escribir junto a los más grandes escritores de todos los tiempos para aprender de ellos.

jueves, 13 de agosto de 2009

viernes, 24 de julio de 2009

El final de la historia: Kafka era un mal escritor



A vueltas con el final de la historia. Dice Eduardo Mendoza en este programa de Avión de papel que Kafka era mal escritor, y además un escritor consciente de sus limitaciones, y que su mal radicaba en no tener conciencia de la narración por empezar contando el final.
Efectivamente el final es un verdadero arte. ¡Cuántos libros hay que enamoran al principio y decepcionan al final! He escuchado a algunos jurados de premios quejarse precisamente de lo mal que resuelven el final algunas obras prometedoras.
La cuestión es si hoy en día el final tiene tanta importancia como antes, o si incluso eso que llaman final abierto no es más que una forma de elevar a norma la falta de pericia. Sea como sea, resultaría difícil imaginar una historia sin final. A pesar de que las nuevas formas narrativas, y los nuevos medios narrativos como los videojuegos o la hiperficción, pretendan vencer la linealidad de la narrativa tradicional, en el lector siempre hay una linealidad aunque ahora sea cada vez más diferente a la de los demás lectores, la linealidad se ha personalizado, pero sigue existiendo. ¿Realmente el hipertexto supera la linealidad o simplemente la diversifica?
El final de la obra literaria es sin duda el momento más intenso: puede cambiar todo el sentido de la obra, puede ser impuesto por la sociedad del momento, puede obedecer a intereses comerciales... ¿En verdad la narrativa futura superará la importancia del final o simplemente resolverá el mismo problema narrativo con nuevos recursos?
Yo creo que no, que el final no morirá, que el final sigue estando en los principios de la narración.

miércoles, 10 de junio de 2009

Condenado a escribir un libro

El Juez Ricardo M. Urbina del Tribunal del Distrito de Columbia en los Estados Unidos ha condenado a un ex alto ejecutivo farmacéutico a escribir un libro. Andrew G. Bodnar, Vicepresidente de Bristol-Myers Squibb, se había declarado culpable de hacer una declaración falsa al gobierno federal. El juez lo ha condenado a permanecer dos años en libertad vigilada en el transcurso de los cuales deberá escribir un libro reflexionando y explicando su experiencia, además de pagar una multa de cinco mil dólares. El juez pretende que la obra sea una advertencia para los demás altos ejecutivos.
Aunque su propio abogado ha declarado que nunca había visto una sentencia que condenara a escribir un libro ni nada parecido, lo cierto es que el mismo juez había condenado con anterioridad a otra persona a realizar un trabajo monográfico que después debía repartir. En España, el caso más cercano es el del famoso juez de menores de Granada, cuyo libro, Mis sentencias ejemplares, ha comentado Bartolomé recientemente en nuestro Club de Críticos.
A pesar de que siempre hemos visto con malos ojos que se recurra en la enseñanza a la lectura y la escritura como un castigo, lo cierto es que fuera de ella -no sé si llamarlo mundo laboral o mundo real- parece buena idea -y dentro, también a veces-. Escribir y leer ayudan a reflexionar sobre los demás y sobre uno mismo, así que no resulta una mala condena, sino para nosotros -y para el que está en la cárcel probablemente también- más bien una dulce condena, una suave reclusión interior.
Lejos también queda este libro obligado de aquellos libros que el propio reo escribe. Hay casos de todo tipo, desde el que escribe para purgar, el que lo hace para protestar, justificar... -basta recordar Camina o revienta de Eleuterio Sánchez- y quienes simplemente se dejan llevar por el afán de lucro de la fama y son capaces de relatar sus propios crímenes, como Dionisio Rodríguez, El Dioni, en Palabra de ladrón -como también los hay que lo hicieron a partir de los crímenes de los demás, como Capote en A sangre fría- o acusando como en el caso de Maddie ha hecho el comisario Amaral.
También esta sentencia recuerda que la enseñanza no acaba nunca y que ser obligado a escribir como si fuera un ejercicio escolar es un adecuado recordatorio de que todavía debe aprender muchas cosas en la vida quien se cree tan superior como para infringir la ley .
No sólo habría que condenar a Bart Simpson a escribir cien veces una frase. Copiados, dictados y toda clase de tareas serían buen castigo para los desaprensivos que en su actitud pretenciosa creen dominarlo todo. Naturalmente, los culpables deberán cumplir con la gravedad de su pena, pero además, condenarlos a escribir no les vendría mal: esta sentencia pone de manifiesto el servicio que la escritura presta. Ya hablamos hace tiempo de cómo escribir podía adelgazar -y también leer-, y no porque consuma calorías, sino porque hace consciente a la persona de lo que come exactamente, como se vio en los seguidores de una dieta que escribían un diario y que adelgazaban más rápidamente que los que no lo hacían.
Los beneficios de la lectura y de la escritura están por explotar en todas las dimensiones de la vida, sea voluntaria u obligatoriamente, que la obligación ya hemos dicho es un dulce yugo en este caso.
Muchas figuras se han buscado para representar lo que es escribir, fundamentalmente, que escribir es una manera de conquistar, de hacer que te quieran; hoy descubrimos que la sentencia de este juez nos ilumina una nueva función derivada, porque al fin y al cabo, escribir es una forma de pedir perdón (y tal vez por eso los políticos escriben sus memorias al dejar el cargo).

Apadrinamiento lector II: nuestros cuentos artesanos



Para la segunda sesión no tuvimos que preparar lecturas, sino escritura: había que escribir y editar artesanalmente un cuento para llevárselo al ahijado o ahijada. Los pequeños también iban a preparar un poema que copiado leerían a sus madrinas y padrinos.
Y claro, surge la desesperación de no saber dibujar, de creerse sin imaginación ni creatividad. Algunos necesitaron, sin embargo, pocas indicaciones para comenzar el guión en el que sólo tenían que dividir la historia en un mínimo de diez cartelas correspondientes a diez viñetas (o más). Después de la revisión del texto, comenzaban la ilustración: los hubo a ordenador, los hubo a lápiz, y muchos con acuarela.



Para finalizar sólo había que tener unas nociones elementales de las partes de un libro y las características de un cuento infantil: simplicidad y elegancia, tamaño apropiado, su cubierta, su contracubierta, las guardas, la tripa...

¿Que a algunos le ayudaron sus familiares? Bah, poca cosa hicieron: sé de casos en que ayudaron hasta los vecinos. ¿Quién han dicho que esto es cosa de uno? Aquí ponemos a todos a trabajar. Nuestros alumnos y alumnas saben poner a remar a todos los que los rodean, demasiado trabajo para una sola persona, hay que saber dirigir equipos.

Y allá que fueron estos aprendices de escritores, ilustradores, editores, lectores...a llevarles los cuentos a sus ahijados y ahijadas. La sesión fue como la vez anterior: terminaba un cuento y pedían otro, y así anduvieron intercambiando de aca para allá. Los peques también leyeron sus poemas y regalaron su hoja con todo el cariño. Pero los mayores se vinieron con sus trabajosos cuentos, ¡lástima no haber hecho más de uno! Algunos, no obstante, prometieron volver con ellos para regalárselos definitivamente por la insistencia, y así fue.

Siguieron la lectura como si se tratara de cuentos profesionales aunque no evitaron las críticas en su caso: eso no parece una manzana, parece una pelota, le falta el cabo, decía un niño. Trae otro que este no me gusta, decía otro. Y también los había que seguían no sólo con atención sino con deleite tocando las texturas de una cubierta hecha con telas y algodones.
Y así se pasaba la hora y tuve que llamarlos para sacarlos de este mundo de los libros en el que estaban metiéndose sin darse cuenta con gran peligro de su futuro.

CONTINUARÁ

lunes, 8 de junio de 2009

Un guiñol para aprender textos dialogados



Los grupos de 2º de ESO han dado la nota con su guiñoles. Cristina Llamas los ha puesto a estudiar los textos dialogados a partir de los espectáculos de estas simpáticas marionetas de guante. Además de la configuración textual -tenían que escribir el texto completo- han aprendido cuestiones sobre la dirección, el decorado, el propio muñeco y naturalmente la puesta en escena en general.
Los títulos elegidos por el alumnado ya nos indican algo de su creatividad: "Noticiario Friki", que nos informa de la búsqueda de un elfo del bosque; "Cumpleaños de Primavera", con la celebración del cumple de la princesa; "Sueños hechos realidad", en la misma línea imaginativa, con ranas, príncipes y castillos; la valoración de la amistad aparece en "La amistad"; los lugares cercanos y divertidos se retratan en "Visita al zoo"; los personajes mitológicos destacan en el "Ave Fénix"; "La historieta Disney" muestra una nueva visión de Goofy y Donald; el pueblo y sus jardines tienen un papel esencial en "Los 4 amigos generosos"; o la familia Corleone va a llamarse Calcetione en la historia del padrino y su hijo Jacinto.
Todo el trabajo ha sido fructífero y satisfactorio, "de ahí que tengamos nuevos proyectos... que no pueden ser desvelados" -nos dice Cristina-.

domingo, 17 de mayo de 2009

Haz libros colaborativos con Soopbook


La escritura colaborativa es uno de los ejercicios que más pueden animar a leer y escribir. A pesar de que podemos hacerlo con múltiples utilidades, Soopbook (vía Papel en blanco) está especialmente preparado para ello y nos provee de prestaciones especiales tanto para escribir colaborativamente como para leer la obra resultante.


Naturalmente, uno puede participar simplemente como lector, pero si lo que quiere es participar de verdad, tiene que registrarse para escribir. El sitio clasifica las obras resultantes y como lugares similares presenta una biblioteca con los títulos que se desarrollan clasificados y presentados en listas, lo mismo que las personas que escriben, cuyas identidades de red aparecen. En cada libro contamos con información adicional muy interesante como las personas que han escrito, los capítulos, los caminos de lectura (hay lecturas alternativas) y lo mejor: un mapa de flujo del libro resultante que nos sirve de orientación y a través del cual también se puede acceder a los capítulos.

Al entrar como escritor, tenemos naturalmente más información sobre la red social subyacente, y un sitio personal en el que se guardará nuestro historial tanto de escritura como de lectura. Al crear un libro, ofrecen opciones para su clasificación y para el tipo de creación (normal, rápido y libre) según la extensión de los capítulos. Tras añadir los datos iniciales (personajes, entorno, portada...), se crea el libro y ya puede empezarse a añadir capítulos.

Una herramienta sin duda muy seductora para aquellos a los que les gusta escribir, y una plataforma previa suceptible de usar en clase como ejercicio de lectura y escritura.

viernes, 20 de marzo de 2009

Noveno resumen general de tonterías varias

Ya estamos aquí con una nueva entrega de nuestro Resumen general de tonterías varias. Como siempre, empezamos por formas de señalar la lectura, nuestra eterna preocupación.
No es la primera vez que vemos una lámpara marcapáginas:


Pero sí es la primera vez que encontramos un garfio punto de lectura. Sí, sí, gancho. Porque lo mismo que la lectura engancha, también nosotros podemos enganchar los libros.


A veces hay que buscar a los libros. Los libros se esconden y esconden grandes secretos, te lo digo yo.


Nunca puedes saber lo que hay detrás de los libros. Puede esconderse hasta su peor enemigo -dios tenga misericordia de nosotros-.


Afortunadamente, por muchas vueltas que le demos, los libros siempre están a nuestro alrededor. Sólo hace falta darse una vuelta para encontrarlos.


Mucha gente piensa que hay que leerlos, pero qué va. Ellos leen solos. Basta con que los escuches. Y no es cosa moderna. De siempre ha habido hojas que suenan como dicen.


Además, hay tantos artilugios para hacerte la lectura más cómoda.


Que el que no lee es porque no quiere.


Y el que no escribe también. Hay moleskines hasta de andar por dedo; digo: de andar por casa. Vamos que lo de escribir las notas en la piel es cosa de atrasados.


Hoy en día todo son facilidades.


Ya no tienes ni que pedir hojas en los bares para escribir el último verso que se te ocurrió.




Ni tampoco tienes que ir al cuarto de baño.



Ah, y nada de excusas. Si escribir está tirado. Hasta hay kits para escritores en crisis. Siempre saldrás del apuro.


De todas formas, yo no sé de qué se quejan algunos y algunas que se creen que escribir es el no va más. Total, si sólo hay que poner lo que hay que poner y todo está claro. ¿O no?


Es que cualquiera por escribir cuatro tonterías ya se cree el alfabeto. Dios mío, qué mundo este.


Sexto resumen general de tonterías varias.
Séptimo resumen general de tonterías varias.
Octavo resumen general de tonterías varias.

domingo, 22 de febrero de 2009

No dormir para escribir

Cita Neatorama a Balzac como uno de los escritores obsesionados con el café, incluso llega a asegurar que lo llevó no sólo a controlar la vigilia para escribir, sino a provocar finalmente su muerte.

Y el hecho me recuerda que efectivamente la creatividad se ha convertido a veces en una lucha contra el tiempo en el que el sueño se ha pretendido como una pérdida, como una condena humana por la cual se nos priva de la tercera parte de nuestra vida.

El café ha sido también compañero de estudios universitarios para aquellos exámenes atrasados, a veces sustituido por algún refresco de cola, un fresco café más rápido y juvenil.

Los ismos, las vanguardias literarias, a veces intentaron exprimir también la experiencia de sustancias que permitieran una creatividad sin barreras temporales, que no distinguiera la somnolencia de la vigilia.

Y aún en la época más reciente encontramos autores que han jugado con sustancias para provocar estados de conciencia especial en la que el sueño no estropeara la escritura. Recuerdo especialmente el caso más extraordinario del que tengo noticia que es el de Sánchez Ferlosio contado por él mismo en una larga entrevista. Se encerraba en una habitación completamente negra, sin el más mínimo atisbo de luz natural para evitar conocer el paso del día a la noche, la evidencia más brutal del tiempo. Y junto a las necesidades normales, alguna sustancia para evitar el sueño, prolongar una vigilia artificial y encontrar estados de conciencia en los que la escritura fluyera de forma continua...experimentar, forzar, crear, destruir, soñar (despierto).

Y lo más decepcionante (parecía hacer muestras de que otros escritores también lo hicieron e intentaron evitar el sueño con fármacos) su confesión de que no encontraron nada de lo que buscaban. Un experimento al parecer fracasado. Parece inútil soñar esas vigilias.

Y no te pierdas:

Los niños escritores.
Cómo escribir borrando.
Vivir la escritura.
Las bibliotecas escriben.
La escritura popular.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Jugar con los títulos de los libros


Hace poco anduvimos jugando con los títulos de los libros componiendo poemas con sus lomos.
Hoy traemos otro juego (gracias a Pizza y biblioteca) para divertirnos con esos tremendos sintagmas con los que nombran las novelas que leemos.

Se trata de sustituir las palabras del título por sinónimos, consiguiendo variaciones tan curiosas como estas:

Buenos presagios: Bienhechores auspicios.

Ensayo sobre la ceguera: Experimento concerniente al ofuscamiento.

La historia interminable: La patraña perpetua.

La insoportable levedad del ser: La inaguantable nimiedad de mantenerse.

Alicia en el país de las maravillas: Alicia en el terruño de las pasmos.

Si una noche de invierno un viajero: Si una modorra de ciclo un andarín.

La biblioteca de los libros perdidos: La rinconera de los epítomes traspapelados.

Corazón de tinta: Órgano de barniz.

El señor de los anillos: El patrono de las manijas.


Y para ponernos a jugar hemos pergeñado estos títulos sinónimos, sin embargo, no vamos a desvelar los títulos originales. ¿Alguien los sabe?

Terruños de fraga.

La penumbra del aire.

El alzamiento del querubín.

La fogata del envanecimiento.

Tarareos de supervivencia y perspectiva.

La seo del piélago.

El tomo del virtuoso afecto.

Un centenar de anualidades de aislamiento.


Y no olvidéis hacer vuestros propios sinotítulos.



Y no te pierdas:

La biblioteca también escribe.

Última, paradójica e infinita regla para escribir un relato.

La escritura que transformó el mundo.

Escritura popular.

Inspiración para escribir.

A la búsqueda de las ideas perdidas.

lunes, 27 de octubre de 2008

Generadores para bibliotecarios modernos



¿Eres un bibliotecario moderno y te sorprende el lenguaje que utilizan los grandes gurús?¿te maravillan las frases que usan aunque no dicen nada e incluso no sepas lo que significan?¿harto de escuchar siempre los mismos con las mismas ponencias?
Pues has encontrado el lugar que estabas buscando, porque hoy traemos dos generadores que te serán útiles (no estaban pensados para bibliotecarios -¡quién iba a pensar en bibliotecarios, dios!- pero tanto da).

El primero es un generador de verborrea que bien puedes usar en tu propio blog para esos días en que no sabes qué escribir.

Mirad qué frases más resultonas hemos conseguido sólo con darle a un botón:

"...sistematizar iniciativas de re-posicionamiento..."

"...optimizar redes con interactividad..."

"...visualizar arquitecturas de convergencia ..."



Y si quieres ya dejar atónito al auditorio del próximo congreso, presenta una ponencia (no hace falta que la escribas, cópiala de internet) y pulsa la tecla de este generador de títulos de ponencias para que figure en el programa. Oye, tú, tremendo el resultado; lee, lee:

La yuxtaposición postcontemporánea contra el Tercer Misterio de Lourdes: una decadencia constructivista.

El proceso neosurrealista contra los manuscritos del mar muerto: una dialéctica dimensional.

El destino postrevolucionario o Frodo Bolsón: una deducción modernista.


Es que las TICs ayudan mucho para que todo siga igual.


Y no te pierdas:

Ejercicios de expresión escrita.
Ejercicios de escritura: el final.
Una novela anidada.
El palimpsesto urbano.
Ejercicios de expresión escrita: el retrato femenino.

martes, 1 de julio de 2008

Ejercicios de escritura: el final

A muchos escritores noveles les preocupa cómo empezar una historia, aunque tal vez debería preocuparles más cómo acabarla. No estoy hablando simplemente del final de la historia, a pesar de que obsesione frecuentemente al lector, porque en algunos casos el final está anidado en el centro mismo.

El ejercicio es muy sencillo: la historia tiene ya un título, y es tan concisa que sólo tiene final, pero ¿cuál es?

No, no. No escribas todavía. Piénsalo. Mira el vídeo si quieres y luego dime:
¿DÓNDE VAN A PARAR LOS GLOBOS PERDIDOS?


Fuente de vídeo: Ateneu Popular, sobre Tiji.

miércoles, 11 de junio de 2008

A la búsqueda de las ideas perdidas


Stop Motion // La Revolte des Idées
by Jaxaman

Fuente de vídeo: El caparazón.

Puedes buscar el tiempo perdido y encontrarlo en el olor de una magdalena. Puedes buscar las ideas perdidas, que inasibles crees imposibles de alcanzar.
Sin embargo, huyendo con la mirada de un gusano, toda hoja, encontrarás esas ideas perdidas que huelen a hierba fresca, a libro cortado, a lecturas muertas, a palabras que resucitan de las papeleras.



lunes, 2 de junio de 2008

Morderse la lengua


Esta exposición muestra los malos usos del idioma en los medios de comunicación: malentendidos provocados por erratas, errores sintácticos o gramaticales y usos incorrectos de las palabras, con los que se busca siempre la faceta más divertida y sorprendente.
Así presenta el Centro Virtual Cervantes su exposición Morderse la lengua en la que se recogen recortes de prensa con errores hilarantes. La exposición es el resultado de los recortes que el público del programa Al habla de TVE envió a su sección El museo de los horrores y que su presentador, Jesús Marchamalo -autor, por cierto, de La tienda de las palabras, interesante novela que podemos calificar de juego lingüístico-, seleccionó para esta exposición impagable.
No sólo pasarás un rato divertido, sino que pensarás inevitablemente: ¡qué cantidad de recursos para la clase! Los ejemplos reales, entretenidos y cercanos, permiten un uso educativo para encontrar, comentar y corregir el horror; digo: el error.
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