martes, 13 de julio de 2010

Todos los Institutos de Andalucía tendrán un Departamento de Formación del Profesorado

Hoy se ha aprobado el Reglamento Orgánico de los Intitutos de Educación Secundaria de Andalucía en desarrollo de la Ley de Educación de Andalucía. La novedad más interesante para mí es sin duda la constitución de un Departamento de Formación del Profesorado que se denomina también de Evaluación e Innovación Educativa y que se constituirá en todos los Institutos de Educación Secundaria. El Departamento estará formado por un Jefe, nombrado por la Dirección, un representante del Departamento de Orientación y un representante de cada una de las Áreas de competencias: sociolingüística, científico-tecnológica, artística y de formación profesional.
El Reglamento ha sido polémico desde su fase informativa que pasó por un Congreso en Marbella en la que parte del profesorado expresó sus inquietudes. Sin embargo, hoy ya establecido como normativa, lo que me preocupa es saber si realmente esta innovación será efectiva. No sólo es una incógnita, sino un reto, ya que la Jefatura del Departamento de Formación, Evaluación e Innovación Educativa, tal como se denomina literalmente, será nuestro interlocutor natural y constante en los centros de secundaria, tendremos que trabajar unidos y sobre todo satisfaciendo sus necesidades. Me gusta que al menos el Reglamento hable de "necesidades" formativas por encima de otro concepto que ha imperado excesivamente que son los "intereses", idea muy distinta aunque complementaria.
El nacimiento de este Departamento, sean cuales sean sus futuros efectos, se entiende dentro de la corriente pedagógica mundial que entiende la educación como un órgano dinámico en continuo cambio. Nadie puede ser profesor o profesora con los solos conocimientos que tiene al finalizar su carrera universitaria. De hecho, el fin de la carrera universitaria es más bien el princpio de la formación docente. La formación va unida aquí no sólo nominal sino realmente a la evaluación y a la innovación. Esto quiere decir que la evaluación no será cuestión exclusiva de las pruebas de diagnóstico anuales que establezca la Consejería, sino que cada Instituto tendrá también que poner en marcha sus propias medidas de evaluación con el fin de establecer la formación adecuada, así como los cambios e innovaciones pertinentes. La medida, pues, intentará dar protagonismo al centro educativo en su propia formación.
El artículo que dedica el Reglamento al Departamento de Formación es el 87; de su texto destaco las funciones que enumera como propias de él:

a) Realizar el diagnóstico de las necesidades formativas del profesorado como consecuencia de los resultados de la autoevaluación o de las evaluaciones internas o externas que se realicen.
b) Proponer al equipo directivo las actividades formativas que constituirán, cada curso escolar, el plan de formación del profesorado, para su inclusión en el proyecto educativo.
c) Elaborar, en colaboración con el correspondiente centro del profesorado, los proyectos de formación en centros.
d) Coordinar la realización de las actividades de perfeccionamiento del profesorado.
e) Colaborar con el centro del profesorado que corresponda en cualquier otro aspecto relativo a la oferta de actividades formativas e informar al Claustro de Profesorado de las mismas.
f) Investigar sobre el uso de las buenas prácticas docentes existentes y trasladarlas a
los departamentos del instituto para su conocimiento y aplicación.
g) Fomentar el trabajo cooperativo de los equipos docentes y velar para que estos contribuyan al desarrollo de las competencias básicas en la educación secundaria obligatoria.
h) Informar al profesorado sobre líneas de investigación didáctica innovadoras que se estén llevando a cabo con respecto al currículo.
i) Fomentar iniciativas entre los departamentos de coordinación didáctica que favorezcan la elaboración de materiales curriculares.
j) Promover que las materias optativas de configuración propia y el proyecto integrado estén basados en trabajos de investigación y sigan una metodología activa y participativa entre el alumnado.
k) Establecer indicadores de calidad que permitan valorar la eficacia de las actividades desarrolladas por el centro y realizar su seguimiento.
l) Elevar al Claustro de Profesorado el plan para evaluar los aspectos educativos del Plan de Centro, la evolución del aprendizaje y el proceso de enseñanza.
m) Colaborar con la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa en la aplicación y el seguimiento de las pruebas de evaluación de diagnóstico y en aquellas otras actuaciones relacionadas con la evaluación que se lleven a cabo en el instituto.
n) Proponer, al equipo directivo y al Claustro de Profesorado, planes de mejora como resultado de las evaluaciones llevadas a cabo en el instituto.
ñ) Cualesquiera otras que le sean atribuidas en el proyecto educativo del instituto o por Orden de la persona titular de la Consejería competente en materia de educación.

Como puede verse no son pocas ni simples. En general, competerá a la Jefatura de este Departamento, trabajar con nosotros, los asesores, y elevar la evaluación continua del profesorado a práctica habitual. Este es para mí el punto más importante. El profesorado español, a diferencia del profesorado de otros estados, está poco y mal acostumbrado a las evaluaciones -que no sean las calificaciones del alumnado-. Poco, porque nunca se había exigido evaluación alguna después de las oposiciones en la educación pública y tampoco se exigía que los centros hicieran lo propio. Mal, porque las evaluaciones que han comenzado a hacerse o las que existían, han sido más un trámite con pocas garantías y además han quedado frecuentemente en sí mismas, no han generado cambios significativos y relevantes.
Este es un mal muy antiguo que ya mencioné hace tiempo por el cual el profesorado español es un médico que diagnostica pero que no sabe el tratamiento. Y no se debe olvidar que la buena evaluación no termina en ella misma, sino en el tratamiento de mejora y que sin tratamientos de mejora, las evaluaciones son papel mojado; papel, como siempre, papel, pero además mojado. Así que habrá que esperar que además de esta necesidad de evaluar realmente imperiosa, contemos igualmente con los medios, con los recursos, para corregir los defectos que se observen.
Por ahora, al menos, contamos con esta medida que al establecer un responsable tendrá efectos dinamizadores evidentes, dará visibilidad a la formación y a la evaluación como motores educativos, establecerá cauces más rápidos y claros de contacto con los miembros del claustro entre sí y con los Centros del Profesorado. Nos espera mucho trabajo juntos y en ello estaremos el próximo curso con estos jefes y jefas, a los que deseo un comienzo con la mayor de las ilusiones y les ofrezco todo el apoyo en estos momentos de críticas crisis.

2 comentarios:

  1. Compañero, lamento decirte que esta Jefatura de Departamento no entrará en funcionamiento en el próximo curso 2010-11, por problemas presupuestarios, así que se aplaza por lo menos hata el curso que viene.

    Saludos
    José Miguel

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  2. Como responsable de la web del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, os invito a visitar su página web en la que encontraréis informes, estudios y recursos de gran interés para la evaluación educativa.

    http://www.educacion.gob.es/inee

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